Bijker y Pinch

LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA TECNOLOGÍA, WIEBE  BIJKER y TREVOR PINCH

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El desarrollo de la teorización conjunta de estos autores, constituye una parte importante, del corpus teórico central de los estudios CTS, en sus enfoques descriptivos. Suele asociarse a estos autores con lo que Steve Fuller ha denominado  “Alta Iglesia” o tradición europea -relacionada con el “Programa Fuerte” de la Escuela de EDIMBURGO-, por contraposición a la “Baja Iglesia” relacionada con la corriente americana. “Alta Iglesia y Baja Iglesia es la distinción propuesta irónicamente por Steve Fuller en una animada discusión con Juan Llerbaig que tuvo lugar durante 1992 en las páginas de la revista norteamericana Science, Technology and Society. Fuller hacía referencia a las que nosotros hemos llamado tradición europea y corriente americana, respectivamente. Llerbaig comenzó distinguiendo entre dos subculturas CTS: una cultura académica, con sus propias revistas y congresos, y rígidos estándares académicos definidos disciplinarmente (en tanto que nueva disciplina resultante del cruce multidisciplinar bajo orientación de la sociología); y una cultura activista, también con sus revistas, asociaciones y congresos, pero concebida más bien como un movimiento social en sentido amplio, centrado en una reforma política y educativa. Una historia comienza con Thomas Kuhn, la otra, con la guerra de Vietnam. Una ha escrito para los altos estratos de la academia, la otra ha desempeñado un papel misionero.” [1]

Así, los antecedentes disciplinares principales del enfoque de estos autores, se encuentra en la ruptura y superación del enfoque mertoniano de la ciencia, y su adhesión al “Programa Fuerte” de la Escuela de EDIMBURGO y el Programa Empírico de Relativismo (EPOR) de la Escuela de Bath (el constructivismo social).

Escuela de Edimburgo

Fuente: Elaboración propia

Harry Collins

Fuente: Elaboración propia

De este modo, se va fraguando el núcleo del enfoque metodológico adoptado por los constructivistas para el análisis de los procesos de innovación y desarrollo tecnológico, que se va configurando del siguiente modo:

Programa EPOR (Programa Empírico del Relativismo) Estructura del conocimiento científico desde la óptica social + Programa SCOT (Social Construction of Techonology: Construcción Social de la Tecnología) explicación de la supervivencia y evolución de las configuraciones tecnológicas en el marco de la teoría de la evolución (mutación + selección) = Programa SCOST (Social Construction of  Science and Techonology)

La adopción de la metodología SCOTS, por parte de   Weibe Bijker y Trevor Pinch se asocia a la convicción de que latecnología exitosa no es la única posible. Al mismo tiempo, su aplicación en la explicación de los fenómenos y procesos tecnológicos incrementa la flexibilidad interpretativa de las innovaciones tecnológicas y pretende “abrir la caja negra”, de sus procesos de creación y establecimiento. Desde este punto de vista, los procesos tecnológicos son considerados contingentes y emergentes  y de acuerdo al “Principio de Simetría” e indiferenciación entre  lo social y lo tecnológico. Según este principio desarrollado por  David Bloor (1976); la verdad no es la causa de la actividad científica sino su producto. Así la eficiencia/ineficiencia técnica debe explicarse simétricamente: por las mismas causas. En definitiva, la metodología resultante de la síntesis de todos estos conceptos y elementos y concepciones teóricas, permite un nuevo abordaje en el análisis de los procesos y fenómenos tecnológicos, que se aparta radicalmente del tradicional, determinismo tecnológico. Ésta se estructura en diferentes fases y se aplica con versatilidad a diferentes situaciones y análisis:

  1. Determinación de los Grupos sociales relevantes, concebidos como aquellos que atribuyen un  significado unánime  a un artefacto técnico
  2. Flexibilidad interpretativa por la que los distintos grupos atribuyen significados diferentes en función de ideas, valores e intereses divergentes
  3. Problemas y soluciones. Esta flexibilidad interpretativa, se expresa a través de los problemas técnicos en el desarrollo de las tecnologías implicadas, y son la manifestación de las tensiones entre los diferentes grupos relevantes
  4. Mecanismos de clausura o cierre de controversias. Éstos permiten establecer productos tecnológicos estables y reflejan el fin de las tensiones entre los grupos relevantes y los acuerdos más o menos tácitos que se establecen entre ellos. Estos procesos tienen lugar, en el momento en que los desarrollos tecnológicos toman una forma que satisface suficientemente a los distintos grupos
  5. Grados de estabilización y estructuras tecnológicas  dinámicas. Después del cierre de las controversias, las tecnologías tienden a generar en torno a si, estructuras tecnológicas no totalmente definitivas pero sí lo suficientemente estables, en contextos socioténicos dinámicos.

La aplicación de este esquema metodológico, por parte de Weibe Bijker y Trevor Pinch al desarrollo técnico de la bicicleta se ha convertido en un ejemplo paradigmático en los estudios CTS.

Lo que estos autores proponen es una deconstrucción de la historia tradicional que presenta la evolución de este artefacto como fruto del impulso innovador de las ideas y lucha de un fabricante o inventor. Desde el modelo determinista, la narración histórica del desarrollo de la bicicleta, se presenta contando con la complicidad tácita de que el receptor parte de este mismo modelo y no advierte las incongruencias saltos y discontinuidades que la realidad presenta. Al comparar tanto la historia narrada para niños como la que podemos encontrar a mano, en las enciclopedias ilustradas al uso, observamos aspectos sorprendentes que no se argumentan, y que sin explicación, se suponen desarrollos necesarios, dentro de la lógica de la evolución hacia la eficiencia técnica del aparato.

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Fuente: Diccionario por imágenes de los inventos. Éditions Fleurus, Paris 2002

Por el contrario Trevor Pinch y Wiebe Bijker abren la caja negra de la historia de la bicicleta con una interpretación alternativa que revela su construcción social. La metodología propuesta por estos autores trata de analizar cómo un artefacto llega a ser lo que finalmente es, no sólo en términos de su diseño, ni desde un punto de vista técnico, sino en cuanto a su significado social. Se trata de explicar por qué algunas soluciones llegar a ser exitosas mientras que otras, que en un determinado momento son limitadas, en otros contextos espacio-temporales aparecen como las únicas posibles. A continuación, se ilustra cómo se plasman estas diferencias entre el enfoque determinista tecnológico, correspondiente al relato histórico tradicional, a mano en cualquier medio a partir de diferentes productos de divulgación científica y cultural, y el análisis constructivista a partir de la metodología propuesta.

[2]

La bicicleta de da Vinci

  • En la restauración del “Codex Atlanticus” (Bibiioteca Ambrosiana de Milán) de Leonardo da Vinci apareció el dibujo de una bicicleta. Pero aunque esta versión es la popularizada por los medios de comunicación desde los años ’70, atribuir el dibujo a Davinci, parece cuando menos controvertido. El examen del dibujo no presenta contemporaneidad con el autor, y su estilo y detalle tampoco se corresponden con el resto de los bocetos de su obra. Aunque Leonardo ya pensó y dibujó, como aparecen en este mismo Codex, distintos tipos de correas transmisión de cadena (ver Leonardo da Vinci- Codex Atlanticus, min 5,50 y ss) similares a las actuales, no aparen relacionadas con aspectos motrices. A este respecto, algunos estudiosos argumentan la idea de que quizá alguno de sus alumnos copió un boceto perdido de Da Vinci, mientras otros trabajan con la hipótesis de una pérdida o robo y una posterior ingenua reposición, posterior o durante en el periodo de su restauración. Más detalles y documentación sobre la polémica, aquí.
  • 1420 El carro que se movía por sí mismo de Dr. Giovanni di Fontana.
  • 1680 Stephan Farffler Carro de tracción muscular con tres ruedas, movido por una manivela.
  • 1690 Dr. Elie Richard circulaba por la Francia en un carro de pedales diseñado por él mismo.
  • 1720 El conde francés Mede de Sivrac idealiza el celerífero, derivado de las palabras latinas celer (rápido) y fero (transporte).

dandy horse

  • En 1816, un noble alemán diseñó el primer vehículo de dos ruedas con dispositivo de dirección. Esta máquina, denominada draisina (en honor a su inventor), tenía un manillar que pivotaba sobre el cuadro, permitiendo el giro de la rueda delantera. En Inglaterra, estos primeros modelos se conocieron como balancines; el nombre de dandy horse quedó para el vehículo inventado en 1818. El balancín era más ligero que la draisiana y tenía un asiento ajustable y un apoyo para el codo. Fue patentado en Estados Unidos en 1819, pero suscitó poco interés.

La bicicleta con pedales

  • En 1839, un herrero escocés, Kirkpatrick Macmillan, añadió las palancas de conducción y los pedales a una máquina del tipo de la draisina. Estas innovaciones permitieron al ciclista impulsar la máquina con los pies sin tocar el suelo. El mecanismo de impulsión consistía en pedales cortos fijados al cubo de la rueda de atrás y conectados por barras de palancas largas, que se encajaban al cuadro en la parte superior de la máquina. La usó para realizar un viaje de ida y vuelta hasta Glasgow de 226 km, cubriendo un tramo de 65 km a una velocidad media de 13 km/h.
  • En 1861 , Ernest Michaux decidió dotar de unos pedales a la rueda delantera de una vieja draisina. Aunque el descubrimiento fue de suma importancia, tropezó con un grave problema que durante cierto tiempo resultó infranqueable; no había forma de mantener el equilibrio con el movimiento a pedales .

La bicicleta con ruedas de caucho

  • En 1869, en Gran Bretaña se introdujeron neumáticos de goma maciza montados en el acero, y el vehículo fue el primero en ser patentado con el nombre moderno de bicicleta.
  • En Gran Bretaña 1870 esta máquina se conoció como el ‘quebrantahuesos’, a causa de sus vibraciones cuando circulaba sobre carreteras pedregosas o en calles adoquinadas.
  • En 1873, James Starley, un inventor inglés, produjo la primera máquina con casi todas las características de la famosa bicicleta común o de rueda alta. La rueda delantera de la máquina de Starley era tres veces más grande que la de atrás.

La bicicleta de seguridad

  • Hacia 1880 apareció la conocida máquina segura o baja. Las ruedas eran casi del mismo tamaño y los pedales, unidos a una rueda dentada a través de engranajes y una cadena de transmisión, movían la rueda de atrás.
  • En 1885, John Kemp Starley crea “la bicicleta de seguridad”, donde la rueda delantera es mas pequeña y gracias al uso de los rodamientos, es propulsada por una cadena, se le acopló frenos, para una mayor seguridad. Añadiéndose poco después, 1888, los neumáticos desarrollados por John Boyd Dunlop, donde en su tubo interior se rellenan de aire, amortiguando parte del golpeteo contra los caminos.

La bicicleta de competición y de montaña

  • En 1903 se disputó el primer Tour de Francia. El Tour, que ha ido mejorándose con el paso de los años y se ha convertido hoy en día en banco de pruebas de sofisticadas máquinas.
  • En las décadas de 1960 y 1970, la contaminación atmosférica incrementó el interés hacia la bicicleta, a lo que se unió la grave crisis mundial del petróleo durante varios años, en las décadas de 1970 y 1980 aumentaron su popularidad. Se generalizó la bicicleta de carreras ligera de diez velocidades, con frenos de mano y neumáticos estrechos de alta presión.
  • A Joe Breeze, Charlie Kelly, Gary Fisher y Tom Ritchey se les ocurrió colocarle llantas anchas a sus viejas bicis de marca Schwinn Excelsiors que pesaban unos 18 Kg y así obtuvieron más control y fueron los más veloces de la montaña
  • Trek también presentó en 1990 la primera bicicleta con doble suspensión con un peso similar a aquella de 1974, unos 20Kg

Ambas narraciones comienzan refiriéndose a la bicicleta ideada por da Vinci, su estructura tan semejante a la actual ya presentaba prácticamente el modelo acabado del que hoy disfrutamos. ¿Cómo explicar entonces, los modelos que vinieron después, hasta los actuales?. Casi todos ellos, no sólo suponen un retroceso en la funcionalidad y la eficiencia respecto a la idea de da Vinci si no entre ellos mismos se observan idas y venidas respecto a su efectividad  técnica. Así, cómo explicar los grandes inconvenientes, del modelo acertadamente denominado “quebrantahuesos”, aparecido casi cuarenta años después del propuesto por  Kirkpatrick mucho más eficiente y parecido al actual. Del mismo modo, tuvieron que pasar aproximadamente cuatrocientos años para que la bicicleta de da Vinci (1494) con transmisión semejante a la de cadena actual, pedales y rueda delantera y trasera de tamaño similar, fuera ideada de nuevo. Al contrario que en la versión determinista tradicional, desde el constructivismo la historia se lee de modo diferente. Evidentemente los modelos de bicicleta que se sucedieron fueron fruto de sucesivos ensayos y errores en búsqueda de la eficiencia del artefacto, pero el éxito de ciertos prototipos no puede explicarse únicamente por causas técnicas. Muy al contrario el impulso de perfeccionamiento técnico se corresponde con los valores de lo que es eficiente en cada contexto histórico-social, e interactúa con los actores sociales y las definiciones que estos hacen de la innovaciones técnicas y su conveniencia. Así el ineficiente “quebrantahuesos” era todo un símbolo de status y poder para los varones de su época, y el diseño ostentoso de una gran rueda delantera todo un acierto para esta función. Esta situación se mantuvo hasta que la presión de otros grupos sociales, que fueron cobrando relevancia, atribuyó un significado diferente que fue capaz de articular de nuevo el mercado, en otra dirección.

FASES EN LA APLICACIÓN DE LA METODOLOGÍA y ANÁLISIS CONSTRUCTIVISTA de LA TECNOLOGÍA

Para comprender mejor todo este proceso, Trevor Pinch y Wiebe Bijker comienzan por

  1. determinar los grupos sociales relevantes, implicados más directamente en este contexto de innovación. Para estos autores, un grupo social relevante es aquel que está constituido por un conjunto de individuos que confieren un mismo significado a un artefacto y que pretenden hacer prevalecer su concepción. En el caso de la bicicleta destacan a: Inventores/ Ingenieros/ fabricantes/ distribuidores/ vendedores y diferentes grupos de usuarios.
  2. La flexibilidad interpretativa, se expresa generalmente a  través de problemas técnicos con   diferentes soluciones. Los significados que cada grupo relevante atribuye al nuevo artefacto entran en conflicto y van modelando a través de las luchas que se dan entre ellos, el significado social y estructura técnica del mismo. Así un diseño perfecto para un grupo social podría ser problemático para otros. La bici de rueda alta era un símbolo de status y poder para los hombres, que les permitía demostrar su masculinidad y su pericia mientras que era incómoda e insegura para el resto de los usuarios. Toda esta serie de definiciones en torno al artefacto, ponen de manifiesto las ventajas e inconvenientes para cada uno de los grupos relevantes, que se traducen en problemas técnicos a resolver. Estas discrepancias entre los diferentes grupos más o menos tácitas y su resolución, están en la base de la forma, significado y función que adquirirá la innovación resultante.
  3. Problemas y soluciones Diferentes diseños hacia el mecanismo de cierre.
  4. Descripción de los mecanismos sociales que intervienen   en el cierre. Como consecuencia de todo ello se produce lo que los autores denominan mecanismos de cierre de las controversias, que en el caso de la bicicleta fueron diversos, entre ellos Trevor Pinch y Wiebe Bijker destacan la publicidad y el diseño de los neumáticos de Dunlop.
    • La inseguridad que suponía la bicicleta de rueda alta para un grupo de usuarios cada vez mayor, tuvo su respuesta técnica en la creación de un nuevo diseño apto para todos. En este caso, la publicidad ayuda a generar un nuevo significado y un atributo indispensable, unido al diseño de la bicicleta que hasta entonces no siempre lo había sido. Así los fabricantes de la bicicleta segura mediante su publicidad anunciaban “¡Ciclistas! Por qué arriesgar la salud de vuestros cuerpos en una Máquina de rueda alta cuando para andar en carretera una “Facile” de 40 0 42 ‘’ brinda todas las ventajas de la otra y casi absoluta seguridad.”.
    • Cierre por redefinición del problema. Del mismo modo, algo que parecía inadmisible según la definición estética de la época, el neumático de caucho con cámara de aire, respondió a otros intereses de los que tácitamente participaban todos los grupos implicados. Estos neumáticos aportaron a la bicicleta mayor velocidad y estabilidad, aspectos que hacían converger las expectativas de todos los usuarios diluyéndose así la cuestión estética. Estos procesos de cierre se dan cuando se concilian en la mayor medida posible, los intereses y definiciones que los diferentes actores sociales hacen de la innovación tecnológica en cuestión.
  5. Proceso por el que el cierre se convierte en paradigma Universal. El fruto de estos procesos de cierre es la estabilización de un determinado diseño, que pervive con pequeñas variaciones, en un periodo en el que adquiere un significado social, una función y un uso. De este proceso de estabilización emerge una ESTRUCTURA TECNOLÓGICA que aunque estructurada a partir de las interacciones entre los grupos, condiciona las interacciones futuras.

Lecturas

Acevedo Díaz, José Antonio “¿Qué puede aportar la Historia de la   Tecnología a la Educación CTS?”

Ronderos, Paula “El futuro de la Tecnología: una aproximación desde la    Historiografía”

Bijker, W.E.; Hughes, T.P. y Pinch, T. (eds.) “The Social Construction of   Artifacts: Or How the Sociology of Science and Socioloy of the   Technology Might Benefit Each Other”, en The Social Construction of   Technological Systems: New Directions in the Sociology and History   of Technology Cambrige (MA): MIT Press

Andrés Valderrama “Teoría y crítica de la construcción social de la   Tecnología”

Textos recomendados

Bijker, W.E.; Hughes, T.P. y Pinch, T. (eds.) The Social Construction of Technological Systems: New Directions in the Sociology and History of Technology Cambrige (MA): MIT Press Cambrige 1987
Cardwell, Donald Historia de la Tecnología Alianza Universidad Madrid 2001
Iranzo, J. M.; Blanco, R. Et al. (coords.) Sociología de la Ciencia y la Tecnología CSIC Madrid 1994
Latour, B. Ciencia en acción Labor Barcelona 1992
Mumford,Lewis Técnica y civilización Alianza Editorial Madrid 2002
Winner, L. Tecnología autónoma La técnica incontrolada como objeto del pensamiento político Gustavo Gili Barcelona 1979

[1] GONZÁLEZ GARCÍA, M., LÓPEZ CEREZO, J. A. y LUJÁN LÓPEZ, J. L.: Ciencia, Tecnología y Sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología, Tecnos, Madrid, 1996, p. 95.

[2] Enciclopedia Multimedia Encarta msn. http://es.encarta.msn.com/

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